Para corregir las malposiciones dentarias, logrando un correcto engranaje de los dientes que les permita funcionar eficazmente y sin sufrir fuerzas traumáticas.
Para mejorar la estética de la sonrisa
Para corregir la posición de dientes que, como consecuencia de la pérdida sin sustitución de una pieza, se han torcido o inclinado con el tiempo, dejando huecos e impidiendo la correcta colocación de implantes o prótesis.
Para facilitar una correcta higiene resolviendo situaciones de apiñamiento que a menudo conllevan una mayor acumulación de sarro y por tanto un mayor riesgo de enfermedad periodontal.
Para mejorar las condiciones de hueso y de encía en dientes con problemas insalvables que tienen que ser sustituidos por implantes. Especialmente cuando estos dientes se sitúan en zonas de alta exigencia estética, con ortodoncia podemos mover este diente de forma que arrastre hueso y encía para lograr un resultado más estético.
Y para muchas cosas más…..
Dra. Gema Olmos
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